Solemos creer que elegimos a nuestras parejas por azar o por afinidad, pero desde la mirada de la numerología y la terapia sistémica, nada de eso es casualidad.
Cada vínculo, cada persona que llega a tu vida resuena con la vibración de tu misión, con los aprendizajes que viniste a integrar, las heridas que estás lista para mirar y la energía que necesitas equilibrar dentro de ti.
Tu número de misión no sólo revela tu propósito de vida, sino también el tipo de energía que atraes para evolucionar. Por eso, tus parejas no llegan a completarte, sino a recordarte lo que aún necesitas despertar.


