Este número representa la energía masculina, la energía del “Yo soy”. El 1 es la fuerza que se atreve a dar el primer paso y abrir camino. Las personas que tienen 1 en misión vienen a liderar, inspirar y enseñar a otros a confiar en su poder interior. No están aquí para seguir órdenes ni tratar de encajar, sino para marcar su propio rumbo y vivir bajo sus propias reglas.
El 1 es una persona muy mental, lógica y creativa, siempre llena de ideas y proyectos, con una confianza y determinación inquebrantables que los lleva a lograr todo lo que se proponen. Busca destacar, liderar y ser reconocido por su fuerza y autenticidad. En su mundo no existen los primeros lugares.
Cuando su energía está en equilibrio se convierten en líderes amorosos, carismáticos, optimistas, y con una gran capacidad de impulsar y motivar a los demás.
Les encantan los riesgos y los espacios donde puedan mostrar su valor, lo que saben y lo que son. Tienen una gran capacidad para salir adelante, incluso en situaciones en los que otros tienden a paralizarse, lo que los hace expandirse y brillar aún mas. Un 1 puede inspirar respeto, admiración, e incluso resistencia, porque su presencia es fuerte y decidida.
El 1 nos enseña que la independencia es un acto de amor propio y que liderar no es dominar, sino inspirar y confiar. Son autosuficientes, muy mentales y actúan más desde la cabeza que desde el corazón, por lo que justamente su aprendizaje es aprender a conectar con la sensibilidad sin perder su poder.
Las almas con misión 1 vinieron a recordarnos que todo empieza por una idea, una decisión y un paso lleno de valor. Que cuando creemos en nosotros abrimos caminos que otros pueden seguir.
Cuando se está vibrando en su sombra puede pasar de ser un líder inspirador a caer en un exceso de fuerza. En su frecuencia más inconsciente le cuesta reconocer sus errores, pedir ayuda o aceptar que otras personas puedan tener la razón. Tienden a buscar responsables afuera, porque creen que equivocarse los hace ver débiles, y les asusta perder el control.
Cuando esto ocurre, su palabra puede volverse dura, sarcástica o hiriente. Su necesidad de tener la razón y su instinto de dirigir y liderar pueden transformarse en autoritarismo, rigidez o intolerancia.
En momentos de desconexión puede mostrarse egoísta, controlador o emocionalmente frío, y cuando esto sucede deja de avanzar, se bloquea porque se aísla, y este es su mayor castigo, porque un 1 instintivamente necesita sentir que su existencia tiene un propósito.
Quienes tienen el 1 en misión tienen que aprender a pensar, a desarrollar su voluntad, su independencia y decidirse a triunfar sin miedo a diferenciarse de los demás y trascendiendo la tendencia a sentirse solo.
Frase guía: “Yo soy mi propio comienzo.”
Reflexiona:
-
¿En qué áreas de tu vida estás esperando que otros decidan por ti?
-
¿Qué idea o proyecto necesita que le des un “sí” con fuerza y convicción?
Acción:


